Una de las frases que más frecuentemente oigo cuando hablo con diferentes personas acerca de M.A.S. ORGANIZADO es la dificultad a la que se enfrentan al momento de querer ordenar algún espacio.
Y es que cuando tenemos desordenado el baño, la cocina, la bodega, la oficina, el dormitorio y el escritorio es muy difícil decidir por dónde empezar.
La sensación de caos constante nos agobia y ahoga, dejándonos imposibilitados de tomar cualquier tipo de decisión, finalizando por no hacer absolutamente nada.
Uno de los consejos que le doy a mis clientes en ese minuto de angustia e indecisión es hacer una lista sencilla de las tareas que deben realizar y partir por la que menos tiempo les tomará.
De esta manera, aunque sea sólo limpiar un baño, hacer una cama o recoger la ropa, rápidamente podremos eliminar un ítem de la lista y sentir la alegría de haber "logrado" avanzar.
Lo positivo de partir llevando a cabo la tarea que toma la menor cantidad de tiempo es que cuando contamos con un poco más de tiempo, a veces se puede generar un efecto de dominó que nos incentive a hacer algo más y de esta manera terminar el día más felices y menos ahogados de lo que lo comenzamos.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario