viernes, 16 de agosto de 2013

¡No me atrevo a entrar en mi bodega!

Si bien, no todos tenemos la posibilidad de contar con una bodega propia, paradójicamente muchos de los que la tenemos no logramos armarnos de coraje para entrar en ellas.

Pareciera que de manera lenta y silenciosa, ese invaluable cuarto vacío que tuvimos un día, sin saber cómo, comenzó a sobre-poblarse de cientos de ítems que no supimos controlar.

Y terminamos con una bodega llena. Llena de cosas que ya no necesitamos, probablemente muchas que no queremos, y para qué pensar en las que ni nos acordamos que tenemos.

Las bodegas tanto de empresas como de personas, son un recurso realmente escaso. El espacio cada día es más escaso. Optimizar la distribución y organización de una bodega, no sólo es una herramienta valiosísima que obviamente nos ahorrará mucho espacio, sino que también nos ahorrará tiempo, dinero y frustraciones.

Tener a nuestro alcance inmediato los ítems que necesitamos más frecuentemente, ver  y saber con lo que contamos y poder disfrutar de la paz que sólo la tranquilidad en el orden da, es mi compromiso al organizar una bodega.

Atrévete a romper este círculo vicioso. Trabajemos juntos y comienza a disfrutar tu bodega, sintiéndote feliz y en paz hoy mismo.


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